
Era una mañana del mes enero de hace algunos años, cuando desperté ante el llamado del capitán, que requería mi presencia en el puente de mando,, una vez que llegue allí me informa el capitán que en un barco de la flota pesquera de altura (lo que llamamos fresqueros) pues llevan en pescado fresco sin procesar con hielo solamente. Habían sufrido un accidente tres marineros, como esos barcos no llevan ni médico ni enfermero, estaban en una situación bastante compleja, ya que estaban a ocho horas del puerto más próximo. Me comunico con el capitán del barco donde había ocurrido el accidente y mi primera pregunta fue como se encontraban los marineros accidentados, si tenían heridas, si estaban cocientes, a lo que me responde que los accidentados se movían y que tenían heridas en el cuero cabelludo le pregunto si responden a las preguntas y me dice que no. Ante ese cuadro y sin poder ver a los pacientes le comunico a mi capitán que la única forma de poder ayudarlos es ir donde esta el barco y así poder prestarles la ayuda correspondiente, cosa que el capitán tomo inmediatamente y recogiendo las artes de pesca nos dirigimos hacia donde estaba dicho barco, ese tramite nos llevo una hora aproximadamente mientras se pedía autorización a prefectura marítima para yo poder pasar al otro barco.
Preparo mi material quirúrgico y medicamentos y procedemos al traslado al otro barco.
Cual seria mi sorpresa cundo llego al barco, pues todos presentaban traumatismo de cráneo grave, uno de ellos con una herida en la región frontal con fractura de cráneo y perdida de masa encefálica y convulsiones, el otro marinero se encontraba en estado de coma profundo, con traumatismo de tórax y fractura de costillas y el ultimo marinero presentaba una herida cortante con fractura de cráneo en la región occipital. Ante ese cuadro hice una rápida evaluación de la gravedad de los heridos y empezé hacer el tratamiento aconsejable a cada uno de ellos, el tiempo era el peor enemigo que me enfrentaba ya que estábamos a seis horas de camino del puerto más próximo.
Comunicado con las autoridades de tierra se le plantea la situación y se pide que estén todos los auxilios necesarios para el tratamiento de los accidentados, a las dieciocho horas llegamos a puerto donde estaban las ambulancias esperando con sus equipo médicos listos.
Los marineros fueron operados y tratados, salvando sus vidas .Fue un hecho muy dramático dado la gravedad del accidente, pero tengo la sastifación de poder haber sido unos e los colaboradores para que dichas vidas no perdieran y para mayor alegría des pues de unos años volví a encontrarme con dos de ellos, que no sabían quien los había atendido en el primer momento y todo fue agradecimiento hacia mi.
Pero todos sabemos que la mano e Dios estuvo presente en todo momento tanto para guiarme a mi como para protegerlos a ellos.
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