lunes, 8 de enero de 2007

UN ACCIDENTE A BORDO DE OTRO BARCO


Era una mañana del mes enero de hace algunos años, cuando desperté ante el llamado del capitán, que requería mi presencia en el puente de mando,, una vez que llegue allí me informa el capitán que en un barco de la flota pesquera de altura (lo que llamamos fresqueros) pues llevan en pescado fresco sin procesar con hielo solamente. Habían sufrido un accidente tres marineros, como esos barcos no llevan ni médico ni enfermero, estaban en una situación bastante compleja, ya que estaban a ocho horas del puerto más próximo. Me comunico con el capitán del barco donde había ocurrido el accidente y mi primera pregunta fue como se encontraban los marineros accidentados, si tenían heridas, si estaban cocientes, a lo que me responde que los accidentados se movían y que tenían heridas en el cuero cabelludo le pregunto si responden a las preguntas y me dice que no. Ante ese cuadro y sin poder ver a los pacientes le comunico a mi capitán que la única forma de poder ayudarlos es ir donde esta el barco y así poder prestarles la ayuda correspondiente, cosa que el capitán tomo inmediatamente y recogiendo las artes de pesca nos dirigimos hacia donde estaba dicho barco, ese tramite nos llevo una hora aproximadamente mientras se pedía autorización a prefectura marítima para yo poder pasar al otro barco.

Preparo mi material quirúrgico y medicamentos y procedemos al traslado al otro barco.

Cual seria mi sorpresa cundo llego al barco, pues todos presentaban traumatismo de cráneo grave, uno de ellos con una herida en la región frontal con fractura de cráneo y perdida de masa encefálica y convulsiones, el otro marinero se encontraba en estado de coma profundo, con traumatismo de tórax y fractura de costillas y el ultimo marinero presentaba una herida cortante con fractura de cráneo en la región occipital. Ante ese cuadro hice una rápida evaluación de la gravedad de los heridos y empezé hacer el tratamiento aconsejable a cada uno de ellos, el tiempo era el peor enemigo que me enfrentaba ya que estábamos a seis horas de camino del puerto más próximo.

Comunicado con las autoridades de tierra se le plantea la situación y se pide que estén todos los auxilios necesarios para el tratamiento de los accidentados, a las dieciocho horas llegamos a puerto donde estaban las ambulancias esperando con sus equipo médicos listos.
Los marineros fueron operados y tratados, salvando sus vidas .
Fue un hecho muy dramático dado la gravedad del accidente, pero tengo la sastifación de poder haber sido unos e los colaboradores para que dichas vidas no perdieran y para mayor alegría des pues de unos años volví a encontrarme con dos de ellos, que no sabían quien los había atendido en el primer momento y todo fue agradecimiento hacia mi.
Pero todos sabemos que la mano e Dios estuvo presente en todo momento tanto para guiarme a mi como para protegerlos a ellos.

viernes, 5 de enero de 2007

UNA ACNEDOTA COMICA



En una oportunidad y estando de regreso a puerto, en donde todos nos relajamos y empezamos a pensar en la llegada puerto, a veces suelen ocurrir cosas un poco cómicas por que todos nos vamos liberando de las presiones del trabajo y entonces lo tomamos como una fiesta, conste que venimos de una navegación de sesenta días en el mar sin tocar ningún puerto
Ese día y estando de sobremesa en el comedor, estaba el jefe de maquinas y el contramaestre de frío, tomado una copa y comentando sobre el trabajo,pero pasado un tiempo el alcohol de las copas fue subiendo los ánimos y de conversación se paso a la discusión, todo por una botella de vino, entonces el contramaestre no tiene mejor idea que volcarle sobre la cabeza al jefe un jarro de vino, cosa que ofusco al jefe que reacciono invitandole a pelear, todos los que allí estábamos salimos a cubierta para ver que pasaba y poder controlar la situación si se ponía más grave.
Pero cual fue nuestra sorpresa cuando los vimos a ellos queriendo pelear y dado el estado de alcoholización que tenían no llegaban a darse un golpe, entonces todos lo tomamos a risa y los alentábamos unos por un lado y otros por otro, hasta que se cansaron y decidieron abrazase y seguir amigos como antes( y bebiendo otra copa). Fueron ellos los protagonista de una escena cómica que se comento por varios días, aunque ellos la negaban.

jueves, 4 de enero de 2007

UNACCIDENTE A BORDO




Corría un día de pesca normal, con buen tiempo y el mar tranquilo, cuando de pronto en un movimiento del barco, mientras se estaban realizando maniobras de pesca en cubierta, un portón que lleva la red de pesca, de aproximadamente 600 Kg. de peso, cae sobre el pie el contramaestre de cubierta, apretando el pie contra la cubierta y produciéndole un traumatismo grave del pie derecho, una vez que se le saco el calzado y las medias pude ver que tanto los dedos como la región metatarsiano, estaban con una contusión muy grave, el primero, el segundo y el tercer dedo se encontraban en estado de necrosis `por compresión de las arterias que irrigan dichos dedos, le practico las curaciones necesarías y la medicación y comunico al capitán que había que trasladarlo a tierra con suma urgencia.
Hacemos consulta médica con prefectura y se decide la evacuación, en ese intermedio me pregunta el capitán, cuales son los riesgos para el marinero y le contesto que el único riesgo grave es gangrena de dichos dedos, con las complicaciones que se pueden dar pasado un tiempo de 6 horas sin el tratamiento debido.
Se pide un helicóptero a prefectura, quien es manifiestan que sera enviado al otro día a primera hora. Nuestro barco se encontraba a 18 horas de navegación del puerto más cercano, así que se pidió si era posible enviaran el helicóptero imediatamente, la respuesta fue negativa y quedo para el otro día para lo cual pasarían 14 horas aproximadamente y así se hizo.
Cuando el marinero llego a tierra y fue atendido por el traumatologo ya tenia un principio de gangrena que le costo la perdida del pie a nivel de sus metatarsianos.
Por eso siempre digo que un buen servicio de rescate debe ser responsable, rápido y efectivo cundo se solicita, ya que las lesiones y las vidas de las personas en altamar no pueden esperar mucho tiempo dado los elementos restringidos que se llevan a bordo.http://www.ilo.org/ilolex/cgi-lex/convds.pl?R126

martes, 2 de enero de 2007

UN POCO DE MAL TIEMPO








En una oportunidad y estando en el sur de océano Atlántico al sur del Cabo de Hornos, casi llegando al continente antártico, nos sorprendió una tormenta,que como todas ellas entrañan un peligro eminente, pero en esa situación mucho más peligroso por estar en un lugar apartado y solos, cosas que en la pesca es muy raro puesto que casi siempre hay un a flota pesquera alrededor, en tareas de pesca. Pero esa vez nos toco estar solos con un viento de ciento veinte kilómetros, y olas de quince a veinte metros de altura, en la madrugada un golpe de mar nos rompió dos ojos de buey del barco que daban a dos camarotes de la cubierta principal.
La cantidad de agua que entro y dado que los marineros estaban durmiendo fue una sorpresa bastante desagradable, dado que dichos marineros entraron en una crisis nerviosa que no los podíamos dominar y a los gritos diciendo que nos hundíamos, eso hizo que toda la tripulación se pusiera nerviosa y empezara a temer por su vida, que si en realidad estaba en peligro, se podía superar el inconveniente.
Ese mal tiempo duro cinco días, de los cuales estuvimos tres días sin maquina, solo con el motor auxiliar, puesto que del motor principal se había roto un pistón y no se podía reparar a causa del mal tiempo reinante.
Por suerte el viento y el oleaje calmó y pudimos reparar la maquina y seguir con las tareas de pesca, pero sin olvidar el mal rato pasado temiendo por nuestras vidas.